Homenaje a Gabo y el cuento

Por: Consuelo Gaitán, Directora de la Biblioteca Nacional de Colombia

En abril del año pasado, durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá, anunciamos la apertura del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez. Lo hicimos no sin algo de congoja debido a que el nobel había fallecido pocos días antes, pero sí con mucha emoción porque él mismo y su familia habían accedido a que el Premio se organizara anualmente durante los siguientes veinte años.

Todo premio literario encierra grandes apuestas. En nuestro caso, el Premio Hispanoamericano de Cuento cuyo ganador conoceremos el próximo viernes, representa, por una parte, la apuesta de cientos de escritores que insisten en escribir cuentos y la apuesta de los editores que realizan grandes esfuerzos por sacar esos libros al mercado y ponerlos en los circuitos de distribución.

Además, representa también el compromiso de un Ministerio decidido no solo a impulsar la industria editorial, sino a favorecer la lectura y la escritura de los colombianos y proyectarlos al ámbito hispanoamericano.

García Márquez logró con su voluntad y dedicación alcanzar la máxima altura a la que un escritor puede llegar jamás. Este Premio es uno de los muchos esfuerzos que hacemos por recordarlo y por hacerlo vivir más que nunca. Su proeza fue extraordinaria: todavía hoy millones de seres humanos de todas partes del mundo leen sus libros, atraídos por el magnetismo irresistible de su prosa.

Para lograrlo, García Marquez leyó desde que era un niño. Leyó escondido en la casa de los abuelos, en la cancha de fútbol, leyó con el libro sobre las piernas y oculto debajo del pupitre en las clases del liceo, leyó en burdeles, en cuartuchos de mala muerte, en cafés, en el tranvía bogotano que daba vueltas a la ciudad, leyó en la biblioteca escolar y en la sala de música de la Biblioteca Nacional. García Marquez leyó poesía, cuentos, novelas, historia, clásicos griegos y romanos, leyó tiras cómicas y leyó notas de prensa. Gabo leyó y leyó, y el mundo continúa leyéndolo a él.

Presentar el premio que lleva su nombre y descubrir el ganador de su primera versión nos permite mostrar los caminos literarios que hubo de recorrer y en los que se detuvo hasta dar con las claves de su literatura. Otorgar el Premio, además, es también honrar el esforzado oficio de la escritura.

La iniciativa del Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia se constituye en un homenaje al exigente género del cuento y pretende, además, convertirse en el estímulo más importante concedido en lengua castellana a un género literario en el que García Márquez fue maestro de maestros.

Desde la publicación de La tercera resignación, García Márquez escribió más de cuarenta cuentos y podemos decir que en cada uno de ellos se cumple la hermosa frase de Rimbaud sobre este género: "Es la visión instantánea que nos hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato".